Parejas a distancia, un tipo de relación cada día más presente


31 mayo, 2024


¿Cómo cuidarte emocionalmente en una relación a distancia?

Una relación a distancia exige madurez emocional. Así, compartimos algunas ideas para que la distancia no termine siendo ese obstáculo que termine con el vínculo.
¿Cómo cuidarte emocionalmente en una relación a distancia?

Hoy en día, gracias a la tecnología y a los canales de comunicación derivados, mantener una relación a distancia es mucho más sencillo que años atrás. Sin embargo, aún se trata de un proceso complicado y, en ocasiones, doloroso. Durante esta etapa, más que nunca, necesitas contar contigo para proteger tus emociones y poder disfrutar de este vínculo.

Las relaciones a distancia existen y son tan verdaderas como aquellas que se desarrollan en un contexto de proximidad física. Si tu pareja vive lejos, es probable que hayas tenido que enfrentar el juicio y la incredulidad de algunos de tus allegados. Sin embargo, algunas investigaciones demuestran que quienes mantienen este tipo de conexiones logran alcanzar mayores niveles de intimidad y satisfacción en su pareja.

A pesar de esto, en la mayoría de los casos, la distancia se termina convirtiendo en una variable que va en contra de la relación. Tu pareja no está presente para abrazarte tras un duro día de trabajo, no puede consolarte en los malos momentos ni acompañarte en las salidas o celebraciones. Esto puede despertar miedos, inseguridades y comportamientos poco adecuados en ambos miembros de la pareja. Por lo mismo, queremos ofrecerte algunos consejos para cuidarte y evitar un sufrimiento innecesario.

Hombre triste

Cuida tus emociones mientras estás en una relación a distancia

Cuando establecemos una relación de pareja, de manera inconsciente solemos depositar en ella buena parte de nuestro bienestar.

Ante la insatisfacción y la infelicidad, podemos culparla o céntranos en qué necesitamos que nos aporte para que nuestra vida valla mejor. Sin embargo, cuidar de ti es tu responsabilidad; más que ninguna otra cosa, son tus pensamientos y actitudes los que determinan tu tranquilidad.

Controla a tu saboteador interno

Estar lejos de tu pareja puede despertar en ti un diálogo interno negativo, la voz de ese saboteador interior que trata de convencerte de que algo va mal. Por lo mismo, puedes encontrarte pensando de manera constante que la otra persona va a engañarte o que va a descubrir que es más feliz sin ti.

Estas inseguridades pueden conducirte a llevar a cabo conductas tan poco saludables como reclamar o increpar sin cesar a tu pareja, tratar de controlarla, necesitar saber siempre donde está o incluso buscar el modo de espiarla.

Esto no solo deteriora el vínculo y rompe la confianza sino que además te causa un enorme sufrimiento emocional innecesario. Por lo mismo, es importante que detectes estos pensamientos cuando lleguen, que analices su veracidad y que los sustituyas por otros más apropiados y beneficiosos.

Vive el presente

Si mantienes una relación a distancia es probable que el tiempo que pasas con tu pareja sea limitado. Así, puede que en esos escasos días que compartís, tu mente recuerde constantemente que la nueva separación está cerca y te impida disfrutar el momento.

Si detectas que esto te ocurre, trata de anclarte al presente, al aquí y ahora en el que todo está bien. Vive a plenitud los momentos compartidos y no permitas que la anticipación te llene de tristeza.

Tu vida continúa

Si en algún momento viviste cerca de tu pareja antes de la separación, puedes tener la sensación de que tu vida se ha detenido. Las rutinas anteriores ya no son viables, pero permanecer a la espera de que tu pareja vuelva no resulta positivo para ninguno de los dos.

Ambos debéis continuar progresando y este tiempo separados puede resultar ideal para centrarte en ti, en tu carrera, en tus aficiones y en el resto de personas que te acompañan. Al enriquecerte, estarás contribuyendo también a enriquecer la relación.

Amigas hablando mientras toman un café

Sé claro contigo y con tu pareja

La comunicación y la honestidad son fundamentales para que una relación a distancia funcione y para que ninguno de sus miembros sufra de manera innecesaria. Intenta comunicarle a tu pareja lo que sientes y necesitas en cada momento y de escuchar también sus necesidades. Sin embargo, ante todo, es imprescindible que logres ser claro contigo mismo.

Una relación a distancia puede evolucionar de diferentes maneras. Y es posible que, en cierto punto, el desgaste haga mella en alguno de los miembros de la pareja y los deseos y prioridades cambien.

Es importante que revises si tu pareja y tú estáis en la misma línea, si compartís objetivos y planes a futuro, si ambos sostenéis un nivel similar de compromiso. Si únicamente eres tú quien se esfuerza, quien cede y se entrega, quien planea un futuro en el que volváis a estar cerca, trata de no autoengañarte. Terminar una relación resulta doloroso, pero sostener lo insostenible es devastador.

Una relación a distancia requiere madurez

Mantener una separación temporal con tu pareja no tiene por qué ser catastrófico; puede incluso fortalecer vuestro vínculo. Sin embargo, se requiere madurez para que este tipo de conexión salga adelante; y, sobre todo, para no salir excesivamente dañado en el proceso.

La inteligencia emocional, la asertividad y la tranquilidad serán tus mejores aliadas mientras dure la distancia. Cuestiona tus pensamientos antes de creerlos, exprésate siempre con respeto y claridad y aprende a calmarte para no verte secuestrado por las emociones negativas. Si tienes madurez emocional, esta puede ser una preciosa experiencia.

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