Luego de que el Gobierno presentara un plan de «segmentación». Edesur y Edenor dicen que tienen la tarifa más baja de Latinoamérica.
El plan de segmentación que presentó el Gobierno para aumentar la tarifa eléctrica un 20% en ya genera resistencia entre las empresas, que advierten que más de la mitad de la factura se va en impuestos.
Como explicó LPO, Edenor y Edesur habían pedido un aumento de la tarifa de entre el 90 y el 132% para reducir el costo fiscal que le significan al Gobierno los subsidios a la energía eléctrica, que en 2021 ascendieron a 695.830,9 millones de pesos.
El 20% de aumento y por una sola vez en el año que supone el plan de segmentación que presentó el Enre controlado por el kirchnerista Federico Basualdo quedó muy lejos de lo que proponían las empresas.
Como además de esas contribuciones municipales, pagan impuestos provinciales y el IVA, las empresas aseguran que entre el 46% y 50% del total de la factura que paga el usuario corresponde a impuestos. Incluso en el caso de los segmentos de menor consumo (200 kw) la incidencia de impuestos y tasas llega al 62%.
Las compañías advierten que los costos de distribución y de prestación incrementan con la inflación y necesitan ser cubiertos para garantizar el servicio, y que el congelamiento tarifario no resuelve los desequilibrios macroeconómicos estructurales del país sino que solo afecta en el sector. En 2021 venían de un aumento del 9% de la tarifa en un año en el que la inflación superó el 50%.
En este marco, Edenor y Edesur dicen tener la tarifa más baja en Argentina y de Latinoamérica, que en algunos casos es menor al 45% del promedio de la tarifa de la región.