El puntero tuvo un partido complicado contra el Pincha y, aunque empezó ganando, Armani fue una de las figuras para sostener el 1-1 definitivo.
Luego de varias fechas en las que los resultados de sus perseguidores lo favorecieron, a River le tocaba enfrentar a Estudiantes con la certeza de que Talleres ya había vencido a Huracán, de manera que el líder debía ganar si quería mantener la ventaja de 9 puntos.
El plan de ambos equipos quedó plasmado desde el comienzo. Mientras el Pincha trataba de presionar la salida del rival y jugar rápido y directo cuando recuperaba, los dirigidos por Marcelo Gallardo administraban la pelota y la hacían circular, aunque les costaba encontrar profundidad ante la férrea línea de cinco hombres del local.
De a poco, el Millonario se fue adaptando a las dificultades que proponían los platenses y a probar con remates de afuera o envíos cruzados para complicar a un hasta allí seguro Mariano Andújar.
El trámite parecía encaminarse al descanso con el resultado cerrado, sin embargo fue River el que le sacó jugo a una pelota parada cuando Agustín Palavecino envió un córner cerrado al área chica y Robert Rojas apareció por sorpresa y sin marca para decretar, de cabeza, el 1-0.
Entonces llegaron unos minutos de desconcierto absoluto para el puntero, en los que volvió a emerger la figura de Armani para sostener el empate ante un León envalentonado que generó un par de situaciones claras para ponerse en ventaja.
El 1-1 fue justo por lo que se vio en el campo de juego y mientras Estudiantes dio buenos síntomas de recuperación anímica, River mantuvo su racha invicta y buscará ganarle a Patronato en el Monumental para no torcer el rumbo de su camino hacia el objetivo.
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