El conflicto sigue creciendo y podría afectar aún más el servicio en los próximos días.
El sistema de transporte público atraviesa una situación crítica: las empresas de colectivos aseguran que pierden alrededor de $370 millones diarios debido al aumento del gasoil.
El principal problema es la brecha entre:
*El precio real del combustible (más de $2.000 por litro).
*Y el valor que reconoce el Estado en los subsidios.
Este desfasaje genera un fuerte déficit que ya impacta en el servicio:
*Menos colectivos en la calle.
*Reducción de frecuencias.
*Demoras para los usuarios.
Desde el sector advierten que el sistema es cada vez más difícil de sostener sin una actualización de costos o subsidios.
El gasoil representa una parte clave del gasto, por lo que cualquier aumento golpea directamente al funcionamiento del transporte.