Ni una Menos
A once años de la primera movilización de Ni Una Menos, cientos de mujeres y disidencias volvieron a copar este martes las calles del centro salteño para reclamar el fin de la violencia machista, exigir justicia por las víctimas de femicidio y cuestionar el retroceso de políticas públicas vinculadas a la prevención y protección.
La marcha partió desde la Plaza 9 de Julio y avanzó hasta la Legislatura provincial. Durante el recorrido, las manifestantes realizaron paradas frente al Observatorio y también frente a la Policía , donde cuestionaron la actuación de funcionarios, fuerzas de seguridad y sectores de la Justicia en casos de violencia de género y desapariciones.
La movilización estuvo atravesada por el reciente femicidio de Agostina Vega, la adolescente cordobesa de 14 años cuyo crimen conmocionó al país.
«Se cumplen 11 años del caso de Chiara y 11 años seguimos con lo mismo. Tenemos un presidente que nos dice que el femicidio no existe y cada 31 horas un hombre se convierte en femicida«, expresó una de las jóvenes que participó de la marcha.
«Estamos en la calle porque es la única forma de hacernos notar y de decir basta de matarnos. Estamos hartas de salir a la calle con miedo, hartas de preguntarle a nuestras amigas si llegaron bien a sus casas», agregó.
Otra manifestante señaló que el caso de Agostina volvió a poner en discusión la importancia de las búsquedas tempranas cuando desaparece una menor. «Si la búsqueda se hubiera activado antes, capaz eso no garantizaba que estuviera viva, pero sí otro final. Lo grave es que no hay un mea culpa y seguimos viendo discursos que creíamos superados», sostuvo.
Entre las presentes también estuvo la madre de Paola Tacacho, la docente tucumana asesinada en 2020 tras años de acoso y denuncias previas. «Marcho para recordar a mi hija y para que no haya más violencia. Mi hija hizo más de 22 denuncias y nadie la escuchó», recordó.
Además, pidió mayor compromiso de quienes tienen responsabilidades institucionales. «Siempre recomiendo denunciar. Las herramientas están. Pero jueces y fiscales que ocupan lugares para salvar vidas tienen que trabajar, y si no están dispuestos a hacerlo, deben dar un paso al costado», afirmó.
Las críticas también apuntaron al desmantelamiento de políticas de prevención y educación. «Están erradicando políticas públicas y acá en Salta la Educación Sexual Integral no se está aplicando como corresponde», denunció otra participante.
La jornada se desarrolló de manera pacífica, con cánticos, carteles y mensajes que volvieron a poner en agenda una consigna que, once años después de la primera marcha, sigue vigente: «Vivas nos queremos».