Entre sus principales puntos, se destacan descuentos del 50% en las tarifas para los ingresos bajos y un 35% para ingresos medios y entidades sociales. Asimismo, que no haya tope de consumo subsidiado y límites a los aumentos: pueden superar salarios -de acuerdo al Coeficiente de Variación de Salarios- o precios mayoristas (IPIM). También contempla IVA 0% para quienes no tienen gas natural.
La iniciativa es motorizada por la bancada del PJ en el Senado. Contempla diversos beneficios para los usuarios de zonas con altas temperaturas.
El peronismo impulsa en el Senado un proyecto de ley de tarifa eléctrica diferencial para el Norte Grande, una demanda histórica de la región que componen 10 provincias del noroeste y del noreste argentino. La iniciativa fue consensuada por distintos legisladores justicialistas y contempla descuentos de hasta el 50% para los sectores de bajos ingresos.
La propuesta plantea la constitución de un «Régimen Federal de Tarifa Diferenciada de Energía Eléctrica para el Norte Grande Argentino», cuyo objetivo es «garantizar a los usuarios residenciales de el acceso permanente al servicio esencial de energía eléctrica mediante tarifas adecuadas a las características climáticas, geográficas y socioeconómicas de la región en cumplimiento del principio de igualdad y no discriminación, del derecho a la energía como derecho humano».
El control del mismo estará a cargo de la Secretaría de Energía de la Nación, dependiente del Ministerio de Economía, con la participación de entes reguladores provinciales. Se incluye, además, la presentación de informes trimestrales al Congreso y un registro público de beneficiarios.
Conferencia del peronismo
El proyecto es fruto de la unión de otras iniciativas en ese sentido que fueron presentadas por senadores peronistas Florencia López (La Rioja), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Jorge Capitanich (Chaco) y Lucía Corpacci (Catamarca), y responde a una demanda histórica que suele dominar parte de la agenda de las cumbres de los gobernadores de la región.